¿En donde estoy ahora? Me encuentro en un lugar celestial, con gente que pensabamos que ya no volveriamos a ver. Todo parece tan perfecto, tan claro, tan pacífico. Es el lugar donde los talentos ocultos por fin salieron a la luz para ser compartido con los demás, gente que solian ser conocidos en el mundo terrestre por algún don, continuaron aqui arriba. En pocas palabras, es lugar soñado al que quize llegar, lo tiene todo; pero falta algo…el cálido amor de mi familia.
¿Donde esta mi esposa amada? ¿Mi primera hija? Esto debe de ser un error… íYO DEBERIA DE ESTAR CON ELLAS EN ESTE INSTANTE! No puedo estar alejado de ellas. Nadie en ese mundo terrestre y cruel amará a mi esposa como yo lo hago. Necesita protección, compañia fiel y calor. Su carita inocente, sus ojos cristalinos como el mar, su sonrisa de perlas…no me la quiero imaginar después de que le den la noticia. Su ojos lloraran un mar, su sonrisa de perlas será desvanizido por un largo tiempo y su carita ya no volvera a ser como la de antes cuando tenga que firmar el acta de defunción. ¿íQue hay de mi hija?! Faltaba tres meses para su tercer cumpleaños y muchos más faltaba para estar con ella. Apenas su vida iniciaba de una manera jovial y completa. Ahora que ninguna figura paterna crecera a su lado, ¿íquien lo hara!? Su corazón infantil buscara consolación de una manera similar posible; pero tarde o temprano, se dará cuenta que amor de padre, es inigualable. Al crecer, los obstacúlos se cruzarán en su vida y ¿de donde conseguirá consejo paternal, sabio y razonable? se quedara con la duda. Lo peor del caso…en su corta edad, es técnicamente imposible que en su mente, tenga recuerdos mios. En unos años más, lo que solian ser esos momentos de alegria y de unión; desde ser despertado por sus llantos hasta ser desvelado por andarla buscando en la cocina, solo quedaran plasmadas en fotográfias. ¿Pero en su mente? lo dudo mucho… Lo único que me resta por hacer es esperar, hasta que su tiempo final llegue y por fin podamos estar juntos de nuevo. En lo que ese día llegue, lo que me resta por hacer es acompañarlas…desde aqui arriba, ver como mi esposa se esfuerza como los dos juntos lo hariamos para lograr sacar adelante a mi hija; mientras veré como va creciendo en este mundo.

